Gente en Moto

MUSEO DE VEHICULOS HISTORICOS VALLE DE GUADALEST

  • diciembre 5, 2013

Dejamos la población alicantina de Altea y tomamos la CV-755 a Callosa de Ensarriá  y de ahí a  Guadalest, El Castell de Guadalest.

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La distancia desde Altea es de apenas 22 Km,  una carretera virada de montaña, pero con buen firme e ideal para subir en moto, con unos paisajes que nos deleitaran el viaje. El Castell de Guadalest, es una población única, a la que hay que acceder por  medio de unas escaleras y un túnel horadado en la roca, lo que hace que tengamos que dejar nuestra moto en la zona de aparcamiento que existe justo antes de llegar a  la entrada.

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Esa zona está repleta, como la población en sí, de comercios, restaurantes y sobre todo de museos. Podemos encontrar todo tipo de museos, desde trenes a belenes, miniaturas, etc.,etc., pero nosotros hoy nos vamos a centrar en uno, un museo al que ya hemos venido en otras ocasiones y que hoy vamos a volver a visitar y con el permiso de D.  Ricardo Fracés hacer unas cuantas fotos, un reportaje en sí. Primeramente hagamos un poco de historia sobre éste museo y su propietario, fundador y alma del mismo.

 

D. Ricardo es un hombre afable, con don de gentes y a todo el mundo que llega le atiende con cordialidad, cortesía y con esa habilidad que tienen los hombres que ya llevan a sus espaldas años de experiencia acumulada.

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Nació en un pueblo muy cercano a Guadalest, concretamente en Benifato situado a escasos km de Guadalest. Ya desde temprana edad, al joven Ricardo, le apasionaba ver durante horas como el herrero de su pueblo, cuya herrería estaba muy próxima a su casa, reparaba todo tipo de vehículos, herramientas y toda clase de objetos metálicos o que requirieran ser soldados en su reparación. En aquellos tiempos una herrería era el compendio lo que hoy en día sería un taller de motos, de bicicletas, de automóviles, un taller de reparación de sartenes, planchas, relojes, arados, carros, herramientas, etc., etc., incluso radios de las de entonces. Es durante ese tiempo, viendo como entre las manos del herrero las cosas que ya no funcionan, se reparan, se mejoran incluso o se hacen más prácticas, donde el jovencísimo Ricardo ve despertar en el esa afición que aún hoy le sigue acompañando por el mundo de la mecánica, los talleres y por supuesto, por las maquinas, las motos. Su primera moto,  la primera que Ricardo conduce es una Vespa de 125 cc, no es que sea suya, es de su padre, pero Ricardo que aún no ha cumplido los catorce años ya se atreve a llevar. Le apasiona. Corren los años sesenta del siglo pasado y a los dieciocho años Ricardo tiene una ilusión, ser el dueño de una moto, pero no es el momento aún, la economía no acompaña y habrá que esperar. Tras el paso de unos años, Ricardo funda un restaurante en compañía de su esposa y de su hermano. Con el tiempo se irá sumando la familia que va creciendo, haciéndolo también sus dos hijos.

Cuando el restaurante empezó a dar beneficios para poder vivir y que pudiera ir ahorrando Ricardo adquirió una Montesa, con la que no solo reafirmo su afición por las motos sino que la acrecentó. Como con el restaurante tenía su forma de vida Ricardo inicia con esfuerzo, dedicación de horas de sueño y, claro está con el apoyo de su familia,  a adquirir motocicletas que va restaurando. Ahí es cuando se gesta la semillqa de lo que hoy es el MUSEO DE VEHICULOS HISTORICOS VALLE DE GUADALEST. El museo se encuentra a escasos metros del Restaurante RIU,  que D. Ricardo gestiona junto a su esposa, su hermano y sus hijos y donde, puedo asegurároslo,  se come de maravilla todo tipo de viandas a la brasa, desde verduras hasta  suculentas y magras carnes. Merece la pena tanto comer en el restaurante como visitar el museo y a unos precios razonables y asequibles a todos los bolsillos con unos magníficos menús. Si a eso le sumamos una carretera que parece estar hecha a propósito para los moteros. . .todo está dicho.

 

IMG_7575_ret El museo cuenta con algo más de 140 motos expuestas, si bien me consta, puesto que lo he visitado, en su taller- almacén que se encuentra en otro lugar, cuenta con más de doscientas motos esperando su turno a ser restauradas y puestas al día. esperemos poder verlas restauradas no pasadno mucho tiempo, aunque es una labor lenta, en la que hay que documentar bien las motos, su historia, planos, ver que piezas originales se pueden ir consiguiendo, etc., restaurar una moto no es una cuestión de días. En el museo de Guadalest, podemos encontrar una variado ejemplo de motos tanto nacionales como internacionales, contando con ejemplares que datan de los años veinte del pasado siglo e incluso anteriores. Lo cierto es que, sin que sirva de critica, el museo se le ha quedado pequeño a D. Ricardo, pero demasiado es que una familia a lo largo de los años haya sido capaz de crear un fondo tan importante de vehiculos de dos ruedas y algunos de cuatro. Es meritorio y digno de admiración, pero necesita un local del doble de metros para exponer las motos que ya tiene de forma que queden mas espaciadas. eso sin contar las que tiene en otra nave en espera de restauración.

Seguidamente os dejamos una galería de fotos donde podéis ver una muestra de lo que encontrareis si visitáis el museo. No obstante y en breve iremos publicando monográficos sobre algunas de las motos queveréis y que estamos preparando.

Asimismo, en fechas aproximas, aun por confirmar y coordinar agendas, realizaremos entrevista en vídeo a D.  Ricardo Fracés. Tan pronto la tengamos realizada y editada os informaremos.

 

Articulo y fotografiaras:  Juan Carlos Cobos

NOTA:  Si quieres hacer cualquier tipo de comentario sobre el contenido de éste articulo, ampliar información sobre el tema que trata o los lugares que contempla, puedes hacerlo en el foro de esta web:

http://foro.motosyultraligeros.com/

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