Gente en Moto

España-Italia. Una ruta de 22 días en moto.

  • diciembre 2, 2013

Jose Antonio y Pilar nos cuentan su viaje en moto España-Italia. Una ruta de 22 días en moto que realizaron en marzo de 2011 con una Kawasaki Vulcan 900 y que puede ser una idea, sugerencia y guía de orientación y datos para otros moteros, motoristas y automovilistas que quieran realizar un viaje similar. Al final de la amplia crónica os hemos preparado seis  galerías de fotos del viaje. Nos han prometido enviarnos más cronicas de viajes que han realizado posteriormente, con su actual moto, una BMW de carretera, concretamente la R1200RT, esperamos con auténtico interés esas fotos y esas crónicas.

DESEMBARCO DIRECCION ROMA....

Día 5 (sábado) de marzo de 2011.

Sobre las 08.20h. Salimos de Madrid con dirección a Barcelona. El tiempo del día anterior nos amilanaba, ya que llovió intensamente, sin embargo, y por fortuna, no nos cayó una sola gota de agua. Aún así los coletazos del invierno se hicieron notar y tuvimos que soportar un frio intenso hasta sobrepasar Medinaceli. El resto del camino fue soleado pudiendo disfrutarlo como si de un paseo se tratara. Por la tarde, ya en la Ciudad Condal, mientras llegaba la hora de embarcar visitamos la Rambla y sus alrededores.

El ferry (de nombre Barcelona, naviera Grimaldi) partió para Civita Vecchia a las 00.10h del día 6 (2 horas de retraso). Nos duchamos y nos disponemos a descansar nuestra primera jornada.

TOMANDO EL AIRE...IMG_0010

 

Día 6 (domingo) de marzo de 2011.

Nos despertamos a las 08.00h. Desayunamos con un sol radiante. El tiempo es muy bueno y hay “calma chicha en la mar”. Dedicamos el día a tomar el sol en cubierta. Pili aprovecha para coser los parches de Barcelona en nuestros chalecos de contumaces viajeros. Ya por la tarde nos echamos un ratito la siesta para pasar una buena tarde noche.

Al atardecer nos ponemos a contemplar la puesta de sol. La visión es espectacular, sobre todo en esta ocasión tan especial para nosotros, pues nunca la habíamos visto sobre el mar, nuestro “mare Nostrum”.

Llegamos al puerto de Civita Vecchia a las 20.15h., y tomando nuestra montura nos dirigimos al hotel (Villa Maria Cristina Brando Via Cassia 490), en el que descansaremos durante nuestros cuatro días de estancia en Roma. Llegamos sobre las 21.45h y nos comemos nuestra primera pizza en Italia, en un restaurant cercano, ya que éste hotel, regentado por monjas, no dispones de comedor.

 

Día 7 (lunes) de marzo de 2011.

Desayunamos a las 07.00h. disponiéndonos a visitar la ciudad eterna. No tenemos muy claro como llegar hasta el centro, si en transporte público o en moto. Finalmente nos decantamos por hacerlo con nuestra Vulcan. Hace bastante frio, la sensación es de 0º o menos algo.

Durante la mañana visitamos el Foro y el Coliseo, pasando primeramente por la “via delle quattro fontane”.

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En el Coliseo tenemos un desencuentro, ya que Pili está extasiada, anonadada… ante la majestuosidad del monumento, yo sin embrago me siento frustrado al verlo tan deteriorado, me pregunto ¿qué narices hacen con la ingente cantidad de dinero que recogen en visitas? Está claro que si en España tuviésemos estos restos se hubieran restaurado y conservado mejor.

Después de comer recibimos una llamada de Gemma. La grúa le había retirado el coche y no tenía ningún documento que la acreditara como propietaria o autorizada para poder retirarlo. Tras muchas llamadas y conseguir un lugar para enviar la autorización por fax, pudo recuperar el coche. “Las facilidades de los funcionarios del servicio municipal, para con unos conciudadanos en el extranjero fueron de un derroche…

La tarde la dedicamos a visitar el Palatino. Las vistas de la ciudad son espectaculares, está claro que era la mejor de las colinas y la ocupaban la clase alta, los patricios.

Por la noche cruzamos el Trastevere (Tiber) para cenar. Una vez allí disfrutamos de una suculenta cena a  tiber, trastevere, base de pasta y pizza, como no podía ser de otra manera.

A las 21.15h., nos vamos al hotel. No se puede llegar más tarde de las 12.00h, ya que cierran las monjitas la recepción, y además ha refrescado bastante, más que refrescar hace frio. El día ha sido soleado, pero frio.

Día 8 (martes) de marzo de 2011.

Desayunamos a las 07.00 y para las 08.30h., ya estamos en la entrada del Vaticano.

La visita la iniciamos por la cúpula de San Pedro. Para llegar lo más alto posible hay que subir 530 escalones, hay una opción que permite subir un primer tramo en ascensor, pero lo que verdaderamente merece la pena es hacerlo a pie en su totalidad y como motoristas que se precian con las corduras. Mientras subíamos Pili se dio un golpe en la pierna, al pasar un tramo en el que el pasillo se inclinaba, ya que fiel a su “tradición iba con la cámara en ristre y sin parar de hacer fotos, se despistó no viendo el saliente en la pared. Las vistas desde lo alto de la cúpula nos dejan boquiabiertos. Podemos contemplar los jardines del Vaticano, la residencia Papal, etc…

El museo y la Capilla Sixtina a pesar de recorrerlos dos veces no son suficientes para verlos en su totalidad.

.... SOBRENATURAL....

Por la tarde subimos hasta la plaza de los “Cavalieres de Malta”. A través del ojo de la cerradura del portón se pueden contemplar tres estados, Italia (vista general de Roma), el Vaticano (cúpula de San Pedro) y los jardines del propio edificio que custodia la puerta a la que pertenece, la Orden de Malta. Esta visita la hicimos gracias a Pili que buscó algo no convencional que ver en Roma, al igual que las catacumbas que llegamos a ver por cerrar a las 18.00h. Muchos sitios que visitar y poco tiempo.

Seguimos caminando por la ciudad y llegamos hasta la plaza de Minerva, visitamos el Panteón de Agripa, la piazza Narvona, etc.

Ya de noche tomamos rumbo a la Fontana de Trevi. Durante el recorrido nos topamos con un patio interior decorado con frescos que realzan el encanto del edificio y de la noche. La fuente de Trevi nos asombra por su espectacularidad y grandeza. Nos retratamos numerosas veces. La luminosidad y el ruido del agua le dan un encanto especial.

Tras la cena vamos nos acercamos hasta la Plaza de España, que la veremos con más detalle al día siguiente. El día ha sido soleado pero frio.

Día 9 (miércoles) de marzo de 2011.

Algo cansados por el día anterior nos despertamos a las 08.00. A las 09.30h., nos dirigimos hacía Ostia Antica (antiguo puerto de Roma), otra búsqueda fuera de lo típico, que Pili hizo en páginas web. En esta ciudad te puedes hacer gran idea de cómo vivían los romanos. Su calzada, el Teatro, las termas y sus mosaicos.

Más tarde visitamos la Piazza del Popolo. Callejeamos hasta la plaza de España para subir por sus escalinatas,  las llamadas Trinidad del Monte, hasta la iglesia del mismo nombre que se encuentra al final de la “scala”. Dentro podemos escuchar un coro de monjas que acompañan a la misa oficiada con canticos. El recogimiento de la celebración de la misa, aún en latín, acompañada de las voces y la música es total.

Pensando que al día siguiente tenemos que partir hacia Assisi, nos vamos a cenar prontito. Por segunda vez lo hacemos en el barrio del Trastevere, tiene una luz y un encanto especial. Comimos una deliciosa pasta y unas alcachofas como nunca. Ya en el hotel nos disponemos a descansar para afrontar el día siguiente.

Día 10 (jueves) de marzo de 2011.

Desayunamos a las 08.00. A las 09.30h., nos ponemos en marcha. El tiempo sigue acompañando. Fresco, con sol y sin viento. En nuestro camino hacia Assisi (Asís) hacemos un alto en Ortre para almorzar. Hacemos un corto recorrido por el pueblo y podemos contemplar la belleza de la región de la Umbría.

A las 13.00h., llegamos al hotel rural (La Terrazza, Via Fratelli Aleandro e Mario Canonichetti).

El emplazamiento es bueno, está a 2,5 km del centro. Asissi (esta ciudad la tomamos como punto intermedio entre Roma y San Miniato) es un pueblo medieval precioso. Nos hinchamos a fotos, Pili con su cámara y yo con la mía. Visitamos las dos Basílicas de San Francisco, la superior y la inferior y el pueblo en general.

Al atardecer nos relajamos en el mirador de Santa Clara. Desde aquí se contempla una vista espectacular de todo el valle de la Umbría y su puesta de sol  es especial. Pili aprovecha y pone en nuestros chalecos al día de parches de las ciudades hasta ahora recorridas (Roma, Vaticano y Assisi). Paseamos durante un rato más, compramos un babero para Álvaro (nuestro nieto) y a las 19.00h., nos vamos al hotel a cenar y descansar.

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Día11 (viernes) de marzo de 2011.

Desayunamos a las 08.00. A las 09.30h., nos ponemos en marcha. Se espera un día de calor. Hacemos la ruta con tranquilidad hasta Sienna donde paramos para almorzar y tomar un helado, en la plaza Principal (Piazza del Campo, lugar donde se disputa Il Paalio) tumbados al sol, como parece ser típico en este lugar. Sienna merece una visita particular.

A las 14.00h., llegamos al hotel en San Miniato (Miravalle Palace Hotel, Piazzetta Del Castello 3), tras recorrer parte de la Toscana. El emplazamiento de San Miniato es de la época etrusco –romana y el hotel data al parecer desde el dominio de Barbarroja.

... A NUESTRA DCHA. NOS ENCONTRAMOS CON LA TORRE...

Nos cambiamos rápidamente y nos vamos a visitar Pisa. A los pies de la famosa torre inclinada nos hacemos las correspondientes y típicas fotos.

Visitamos los jardines y aledaños de la torre y regresamos a San Miniato para visitarla de noche. Esta ciudad de construcción medieval tiene un encanto especial al estar iluminada de forma tenue.

 

 

 

 

Día 12 (sábado) de marzo de 2011.

A las 09.30h., salimos para Firenze (Florencia). Visitamos la catedral y subimos a la cúpula (la segunda subida de escaleras, la tercera sería en Venezia aunque ésta última de menor tramo). Las vistas son impresionantes y puede verse Firenze en su totalidad, por encontrarse en una llanura.

Por unas fotos en un café nos enteramos de que en noviembre de 1966 hubo una gran inundación.

Visitamos el museo de la Academia y poder disfrutar así mejor del David original de Miguel Ángel. Te puedes ahorrar la entrada ya que hay una réplica, además de otras esculturas monumentales, en una plaza próxima, sin embargo el emplazamiento del original te permite rodearlo y verlo con todo detalle, un lujo. Otra visita obligada en Florencia es el Puente de los joyeros, donde a pesar de lo frio del día hacía bastante calor por su gran iluminación en los escaparates.

Paseamos por la ciudad hasta la hora de marchar a San Miniato. Llegando al hotel nos caen las primeras gotas de lluvia. La previsión para el día siguiente es de lluvia. Cenamos en el mirador del hotel donde pudimos deleitarnos con una vista nocturna de la Toscana.

Día 13 (domingo) de marzo de 2011.

A las 09.30h., y como estaba previsto salimos lloviendo. Decidimos hacer la ruta por la autopista. Es menos vistoso pero más seguro y la predicción es para todo el día, y los próximos también anuncian lluvia. La autopista no es tan cara como creíamos, pues desde San Miniato hasta Rávenna (180 kms) nos cuesta 11,80 €.

Llegados al hotel en Rávenna (Piccolo Hotel, Via Baiona 59, 48123), nos disponemos a visitar la ciudad. Rávenna es pequeña y provinciana pero tiene importantes monumentos bizantinos y paleocristianos, también del Medievo (Mausoleos de Teodorico y Gala Placidia…) A las 19.30h, nos retiramos al hotel.

Día 14 (lunes) de marzo de 2011.

Nos levantamos a las 08.00h, y salimos a las 09.30h. Nada, que no hay manera de de salir antes ni después.

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La mañana a pesar de estar gris no parece amenazar con llover y efectivamente a las 12.30h, después de recorrer los 180 kms que la separan de Rávenna llegamos a Venezia, con tranquilidad.

El hotel (Santa Chiara & Residenza Parisi, Santa Croce 548) está a la entrada, junto al Gran Canal, en la piazzle Roma. La habitación que ocupamos tiene vistas al Gran Canal, es un poco más cara pero merece la pena.

Después de tirar los bártulos nos vamos a dar una vuelta y comer. Tras la comida regresamos al hotel para descansar un poco y por la tarde visitar la ciudad.

Venecia es bonita y tiene calles y rincones que invitan a descubrirla poco a poco y que solamente se puede hacer a pie, cruzando sus puentes y pasarelas.

Justo cuando decidimos cenar se pone a llover fuertemente y cuando terminamos y salimos ha dejado de hacerlo. Proseguimos nuestra visita ya anochecido y disfrutamos del encanto del bajo alumbrado existente. Pili tras un rato de preparación de la cámara consigue hacernos una foto junto al puente Rialto.

Seguimos callejeando hasta el hotel con la idea de visitar al día siguiente Murano y Burano.

Día 15 (martes) de marzo de 2011.

Sobre las 10.00h, salimos con el “vaporetto” a Murano. El trayecto dura unos 20´. Murano se visita por su tradicional artesanía del vidrio. Tiene dos vías o canales principales y tras la visita a Murano nos vamos con otro vaporetto a Burano.

Burano es un lugar pintoresco por el colorido de sus fachadas. El centro acoge una bonita iglesia que contiene, en su interior, frescos de los S. XVII y XVIII.

Hoy hemos pasado un buen día. Nos hemos reído de todo y por todo.

Día 16 (miércoles) de marzo de 2011.

Hoy el día ha amanecido lloviendo, aún así nos queda que visitar San Marcos, Patrón de Venecia, y muy rumbosos nos encaminamos hacia la monumental plaza.

La lluvia es intensa y no cesa, cuando llegamos a San Marcos estamos empapados. Como hemos llegado más o menos a la hora de comer, nos disponemos a hacer lo propio. Nos clavan, no tanto por el precio si no por la calidad de la comida. No comeremos tan mal en toda nuestra aventura como aquí en este día.

Durante la visita a la Basílica subimos a la terraza para disfrutar de una vista general, gracias a que la lluvia nos da un respiro. Las hornacinas, compuestas de mosaicos, colorean de oro la bóveda. Durante nuestra visita podemos ver en funcionamiento el carillón de la Torre dell´Orologio. El campanile lo subiremos en otra ocasión.

Sobre las 17.30h, regresamos al hotel, perdiéndonos una vez más, pues nos encantan estas pérdidas. Como ya no llueve disfrutamos de nuestro callejear nocturno veneciano.

A las 20.00h, llegamos al hotel, cansados pero muy satisfechos por el día que hemos pasado.

Día 17 (jueves) de marzo de 2011.

Hoy toca visitar Padova (Padua). Para ir hasta la cuna del Patrón de los italianos San Antonio, lo haremos en tren. El trayecto no llega a durar una hora.

Padova es una ciudad pequeña y se deja visitar cómodamente. Como grandes monumentos tiene las Basílicas de San Antonio y Santa Agustina. Pero lo que más nos ha gustado, con mucho, han sido los helados. Los mejores que hemos comido, tanto que repetimos antes de regresar a Venezia. También es visita obligada el “Palazzo de la Ragione” (palacio de la Razón), con un único y gran salón,  (81×27 metros). Las paredes están cubiertas por frescos con temas astrológicos y religiosos; en el centro se conserva un antiguo y gigante caballo de madera del siglo XV.

El tren de vuelta sale a las 18.00h. De nuevo en “nuestra” Venecia nos volvemos a perder, esta vez no tanto pues el recorrido ya nos es más familiar. Nos despedimos con tristeza y alegría a la vez de ésta Venecia que nos ha cautivado y de la que hemos disfrutado muchísimo dando paseos por sus interminables canales.

Día 18 (viernes) de marzo de 2011.

Salimos de Venecia, con rumbo a Milano (Milán) a las 09.30h, para no perder la costumbre. La toma del navegador no funciona, creemos que como consecuencia de un golpe o de la lluvia soportada en Venecia. Tomamos la carretera de Padova con intención de ir por la nacional, pero tras dar unas vueltas por Padova no encaminamos a la autopista. 

Pasado Verona dejamos la autopista y el navegador ya sin batería deja de funcionar. Como no tengo un mapa preciso de la zona, me pongo nervioso al no saber qué camino tomar fuera de la autopista hacia Milano.

Pili más serena me indica que tome un camino y tras preguntar a una patrulla de carabineris, nos ponemos en marcha por carreteras secundarias.

En un pueblo que tiene un centro comercial conseguimos comprar un adaptador. Ya más tranquilos, con navegador, seguimos adelante.

El calor de este día es casi inaguantable y más aún con las corduras. Cuando paramos a comer nos refrescamos y aprovechamos para quitarnos alguna prenda.

A falta de unos 15 kms, de llegar a nuestro destino en Milano, hacemos una parada para merendar en un pequeño prado junto a la carretera. Este precede al paso y acceso de una finca en la que al fondo se adivina un gran palacete.

A las 18.30h, llegamos al hotel (Best Western Hotel Milton Milano, Via Enrico Annibale Butti 9, 20158), donde soltamos el equipaje y nos vamos a cenar.

La cena la hacemos en un restaurante que expone unas fotos curiosas sobre actores y películas famosas. Charlton Helton, en la que durante un descanso del rodaje de Ben-Hur se ve al co-protagonista “Mesala” empujando a Charlton montado en una vespa. Audri Hempur vestida de época y a los cómicos Laurel & Hardy (el gordo y el flaco), entre otros.

Tras la cena nos damos un espumoso baño para relajarnos y afrontar la etapa del siguiente día hasta Mentón.

Día 19 (sábado) de marzo de 2011.

...BIEN!!!...MI HEROE CANTURREA....JEJEJEJE...

En esta ocasión conseguimos salir a las 08.30h en vez de a la acostumbrada 09.30h, con la intención de ver el cuadro de Leonardo da Vinci “la última cena”. El cuadro se encuentra en el baptisterio de la Basílica de Nuestra Señora de la Grazze. Nos tenemos que conformar con ver la basílica, ya que para poder ver el cuadro hay que concertar cita previa. Milán es caótica, toda llena de coches por cualquier sitio aparcados y el entramado de las conducciones eléctricas para los trolebus inundan todo el espacio entre edificios.

A las 09.30h, ahora si es nuestra hora de ponernos en marcha, salimos hacia los Alpes marítimos. El clima es bueno y favorece la ruta.

En Boves –Cuneo, región del Piamonte (pie de monte) paramos a comer. El restaurante es casero y muy familiar. Pili entabla una animada conversación con Gina (dueña del establecimiento) y ésta le da una vela para que la ponga en favor de sus familiares en alguna iglesia de Madrid. Pili se compromete a hacerlo y mandarla una postal.

Seguimos nuestra andadura y el paisaje por la carretera que lleva al paso alpino entre Italia y Francia es impresionante. Mientras que en la zona italiana está todo nevado y con estaciones de esquí, al llegar a Francia, tras pasar un túnel de poco menos de tres kilómetros y por el que se accede en una sola dirección cada 15´, el paisaje cambia y el lugar es más de turismo rural.

Una vez en territorio francés Pili se da cuenta que se nos ha olvidado el cortavientos en el restaurante. Puestos en contacto con ellos nos dicen que les mandemos una dirección y nos lo hará llegar y así lo hacen, poco tiempo después en Madrid lo recibimos. También, y fiel a su palabra Pili, les mandó la postal con vistas de la Cibeles y otras generales de Madrid.

Hasta llegar a Mentón nos inflamos a curvas y otra vez se ha vuelto chafar el adaptador del navegador.

Una vez en el hotel (Best Western Prince de Galles, 4, avenue du Général de Gaulle) nos damos un paseo por la ciudad, celebrando así nuestro trigésimo aniversario de boda.

Día 20 (domingo) de marzo de 2011.

Hoy con tranquilidad salimos dirección a Nice. Para ello nos disponemos a rutear por la famosas “corniches” francesas. En esta zona tienen tres. La alta, la media y la baja. Tomamos primeramente las altas, disfrutando, con ello de unas vistas espectaculares. En lo alto y desde el emplazamiento de un fuerte militar antiguo y abandonado, vemos toda la Cote d’azur y los Alpes marítimos.

A mediodía nos tomamos un aperitivo en la playa de Nice y después de comer paseamos por sus calles.

La vuelta la hacemos por las corniches medias y bajas hasta llegar a Mónaco.

Mónaco es como dicen muy pequeñito y recorremos sus calles en un plis. Visitamos su catedral y nos retiramos a descansar.

Este segundo tramo entre Mónaco y Mentón ya de atardecida está más transitado por vehículos de alta gama, con destino hacia alguno de los muchos casinos de la zona.

Día 21 (lunes) de marzo de 2011.

Nos ponemos en marcha a las 08.45h, en busca de un adaptador para el navegador, tras localizar un centro comercial y probar dos creo que es la toma de mechero lo que se ha frito.

Partimos hacia Toulon por la costa a partir de Cannes.

Para comer paramos en un lugar privilegiado por su ubicación. Las vistas al mar y a la montaña son impresionantes.

El recorrido ha sido muy revirado, salvo los 20 kms, de Toulon donde era de un trazado más recto.

Llegamos al hotel (Kyriad Prestige Toulon – La Seyne Sur Mer – Centre Port, Avenue Toussaint Merle, 83500, La Seyne-sur-Mer) a las 18.00h.

La cena la hicimos en un restaurante porteño, donde nos comimos unos “moulets” (mejillones) muy sabrosos, repetimos el plato. Tras el reconfortante paseo, nos fuimos a descansar.

Día 22 (martes) de marzo de 2011.

Nos despertamos tranquilamente.

Al salir tomamos la carretera de la costa. Maaaás corniches, como no habíamos tenido bastante el día anterior. Damos la vuelta por indicación del navegador para tomar una ruta más rápida. La mañana es fresca y ventosa pero con las corduras se agradece este tiempo.

El paso de la región del Languedoc a la de La Provence se diferencia bastante por las extensiones de viñedos que tiene esta última.

Cuando nos salimos a carreteras secundarias la ruta mejora. El asfalto y la sinuosidad acompañan, pues son bastante buenos.

Al paso por Montpellier nos liamos un poco, debido a unas obras que estaban llevando a cabo, hasta que finalmente conseguimos salir con dirección a Béziers. En un atasco y a causa de una frenada fuerte la rueda delantera engancha una lata aplastada patinando y desequilibrándonos sin consecuencias afortunadamente.

Algo escaso de gasolina salimos en Cignac para repostar. Allí preguntamos si vamos bien para Narbonne y un “bmwista” (sería una premonición) nos acompaña hasta dejarnos en la dirección correcta.

Sobre las 18.30h, llegamos al hotel (Best Western Casino Le Phoebus  49, 11.2 km —Boulevard De La Sagne – BP 26, Gruissan).

Nos ponemos cómodos para cenar en el restaurante del hotel, dar un paseo y tras un relajante baño dormirnos. Hablando con el camarero nos comenta que durante la semana pasada por esta zona cayó la mundial, inundando todo. Hemos tenido suerte pues todo el viaje, ahora ya casi al final, solo nos ha llovido en la moto un día, si venimos antes lo hubiésemos pasado verdaderamente mal.

Día 23 (miércoles) de marzo de 2011.

Hoy el día lo tenemos para relajarnos. Primeramente hemos ido a la playa de Gruissan y hemos caminado por la arena.

Más tarde hemos almorzado en un cocedero unos langostinos y caracoles de mar acompañado de un vino blanco. Pili se ha entretenido con una gaviota que la “hablaba”, y al ir a abrirle una ostra se ha cortado en un dedo, “casi se desangra viva”.

Más tarde nos hemos ido a Narbonne. La ciudad y sobre todo el centro histórico son muy bonitos, a pesar de haber incluso adaptado algún que otro edificio del gótico a centro comerciale. La catedral es impresionante y al parecer la tercera más alta de Francia.

De regreso al hotel hemos parado en un merendero. Pili cosía los parches de las ciudades visitadas y yo trataba de arreglar el claxon que dejó de funcionar. Como era el atardecer se empezó a llenar de mosquitos y nos hemos ido a toda pastilla.

Tras la cena nos dimos una vuelta por los alrededores del hotel. Gracias  a la poca luz y lo despejado del cielo pudimos contemplar la Osa Mayor, el Cinturón de Orión y multitud de estrellas.

Día 24 (jueves) de marzo de 2011.

Salimos a las 10.30h, con un buen día, soleado.

Tratamos de ir todo el camino por la costa, pero terminamos por el interior y pasamos a España por la Jonquera.

Poco después, ya en territorio español, tomamos nuevamente carreteras secundarias. Los parajes hasta Rosas (Girona) son muy bonitos.

Sobre las 17.00h, llegamos al hotel (Hotel del Teatre, Plaça Mayor S/N, Regencos, Girona). El hotel es una maravilla, de los denominados “hoteles con encanto”.

Tras darnos un paseo por el pueblo nos damos un baño en una bañera que era un antiguo pesebre y en la que cabemos los dos juntos, uno al lado del otro.

Para cenar nos fuimos a Begur, población cercana y única con posibilidades en esas fechas y lugares de comer algo. Este pueblo también tiene su encanto. La cena la hacemos en el restaurante del hotel Aiguaclara, nos atienden muy bien y el cocinero que al vernos la cantidad de parches de las ciudades visitadas, nos comenta que él tuvo una vulcan 500. Le damos un pin del VOCS quedando encantado.

De regreso al hotel, el paseo en moto es de lo mejor pudiendo contemplar el cielo estrellado.

Día 25 (viernes) de marzo de 2011.

Hoy es nuestro último día de vacaciones en solitario, ya que nos incorporamos a la celebración del XII aniversario de la territorial de Cataluña del VOCS.

Salimos de Regencós a las 09.45h, con el buen sabor de boca por todo lo vivido.

Recorremos tranquilamente la costa. El tramo entre Tossa de Mar y San Feliú de Guixols es muy revirado y terminamos saliendo en Blanes a la autopista, para sobrepasar Barcelona. En Sitges cogemos nuevamente la carretera convencional y disfrutamos mucho, también recordando al igual que hiciéramos cuando vivíamos en Barcelona, de las curvas del Garraf. Una delicia para los motoristas por sus curvas y vistas al Mediterráneo.

Tomamos nuevamente la autopista y sobre las 14.00h, llegamos a Salou.

Después de comer nos echamos una siestecita y tras recibirnos los madrileños nos incorporamos al grupo.

El resto es otra historia…

El domingo 27 de marzo hacemos nuestra llegada triunfal a casita, dándonos la última mojada del viaje y tras recorrer + – 4.423 kilómetros.

Brumas

Crónica:  Jose Antonio Gonzalez Durán

Fotografías:  Pilar Nicolás García y J.A. Gonzalez Durán

 

NOTA:  Si quieres hacer cualquier tipo de comentario sobre el contenido de éste articulo, ampliar información sobre el tema que trata o los lugares que contempla, puedes hacerlo en el foro de esta web:

http://foro.motosyultraligeros.com/

SEIS GALERIAS DE FOTOGRAFIAS DEL VIAJE

 

ROMA

ASIS

SIENA – SAN MINIATO – PISA

RAVENA – MILAN

VENECIA

MENTON – MONACO – ESPAÑA


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